viernes, 24 de marzo de 2017

Fernando Trujillo: “La tecnología no ha derribado aún las paredes del aula”

Fuente: blog.tiching
Que la tecnología ha llegado a las aulas para quedarse es un hecho indudable, pero ¿saben los profesores integrarla en los procesos de aprendizaje o solo cohabitan con ella?
Depende mucho del profesor. Hay personas que viven en un mundo digital y en el aula reproducen este esquema. No se plantean hacerlo de otra forma. Hay muchos otros compañeros y compañeras que, aunque tengan delante recursos tecnológicos, prefieren seguir utilizando estrategias analógicas. El problema es pensar que por optar por una cosa o la otra se es mejor o peor. Un buen docente puede ser analógico, puede ser digital, o puede ser las dos cosas.
¿Qué significa integrar la tecnología?
Para mí, como investigador, significa utilizar una serie de recursos que pueden potenciar mi manera de enseñar, pero para eso tengo que crear situaciones de aprendizaje que consigan que la tecnología se viva de forma natural. Esto nos hace repensar qué significa enseñar, y hacerlo de forma eficaz, lo cual nos lleva a reflexionar también sobre qué es aprender. Integrar la tecnología porque sí no es un proceso que tenga mucho sentido. Lo que debemos preguntarnos es qué recursos tecnológicos o analógicos son los que potencian el aprendizaje y la enseñanza.
¿Y qué conclusiones ha extraído con su experiencia?
He tomado ciertas decisiones relacionadas con las herramientas que utilizo para aplicarlas en las aulas, así como otros compañeros han optado por opciones distintas. Y todas ellas pueden ser eficaces y hermosas, siempre y cuando estén planteadas desde la reflexión de qué queremos enseñar y qué queremos que aprendan.
En su caso, ¿qué recursos tecnológicos le han sido más útiles? 
Yo utilizo muchos vídeos para introducir agentes externos. De esta forma, incorporo otras voces para que mis alumnos puedan escuchar a personas cualificadas que tienen un gran valor formativo. Con mis alumnos, que se forman para ser profesores, gestionamos plataformas de difusión de contenido como blogs o microblogs, de gestión de contenidos y organización, etc. Utilizamos todo tipo de dispositivos de forma espontánea para trabajar en proyectos a lo largo del curso.
¿Y para qué aspectos cree que no son útiles las tecnologías?
No es fácil decir para que no son útiles, pero se me ocurren varias cosas que no estamos haciendo bien con la tecnología. Por ejemplo, no estamos desarrollando todo el potencial expositivo que tiene. Hablamos mucho de información, que está por todas partes, pero poco de informadores. Yo tengo interés en conectar a mis estudiantes con fuentes, con personas que les puedan contar cosas, expandir su conocimiento. La tecnología no ha derribado las paredes del aula y sigue siendo un elemento mediador.
¿A qué se refiere con “elemento mediador”?
La tecnología es buena cuando media entre el grupo de aula y el mundo exterior. En la medida en la que vamos incorporando el aprendizaje por proyectos es cuando se plantean las fronteras que realmente debemos superar. No hablo de cosas muy sofisticadas como pueden ser las impresoras 3D, sino de cosas más sencillas. Tenemos mucho que explotar aún.
¿La tecnología acentúa las brechas entre centros?
Sí, esto lo vemos a diario. La tecnología no es neutral. Forma parte de un ecosistema capitalista que hace que se profundicen las diferencias. Un ejemplo muy concreto: creo que el Flipped Classroom puede ser muy interesante pero, como ya han dicho muchos autores, el aula invertida mal gestionada se encuentra con las dificultades para contratar servicios de internet o comprar dispositivos en los hogares de cada niño.
¿Cómo cree que se puede gestionar esto?
En la breve historia de nuestra educación digital, la escuela 2.0 tenía planes de mejora de las condiciones para contratar un acceso de una red de calidad, pero esto nunca se ha llevado a cabo. Fue un buen intento para superar la brecha, pero la realidad es que sigue ahí. El espejismo de que nuestros estudiantes tienen un teléfono a los 11 años no puede hacernos creer que las condiciones son idóneas en todos lo hogares. Una mirada acrítica nos puede llevar incluso a hacerla más profunda.
Ha mencionado el Flipped Classroom y la tendencia de invertir las clases. ¿Qué papel deben jugar los profesores en el nuevo paradigma de la educación?
El papel que deberían haber ocupado siempre. Giner de los Ríos inauguró el curso 1880-1881 de la Institución Libre de Enseñanza  y entonces pedía a los docentes que transformaran el aula, que salieran, que tomaran datos de la realidad, que acompañaran a los estudiantes a ver la realidad y que volvieran al aula para sistematizar la información, para darle otras lecturas. Y acaba este texto diciendo que el docente será “un guía para el aprendizaje de sus estudiantes”. Los docentes creamos situaciones de aprendizaje, y algunas son más efectivas que otras. La tecnología ha venido a lanzarnos esto a la cara con contundencia.
Hemos hablado de docentes, de herramientas, pero ¿y los contenidos? ¿Siguen siendo útiles tal y como se plantean en la actualidad?
Tenemos tres situaciones que son paradójicas. Por un lado, tenemos el currículum que dictan las instituciones y que es como el universo, está en eterna expansión. Nadie tiene el valor político de recortarlo. Luego tenemos el currículum ajustado a los tiempos de la escuela, al calendario. Nadie es capaz de acabar los temarios. No han sido pensados con el tiempo en la cabeza, se han ideado con otros criterios.
¿Y por último?
Finalmente, tenemos el curriculum que demanda la realidad, que es sustancialmente distinto a los dos anteriores. Deberíamos dedicar más horas a comprender la realidad desde distintas disciplinas que no sean trabajar sobre contenidos que no conectan con lo que pasa alrededor de los niños y niñas. Estos tres elementos son conflictivos.
¿Cómo cree que puede contribuir la tecnología al aprendizaje cooperativo?
La base del aprendizaje en sí mismo es la colaboración y la comunicación. Aprendemos porque colaboramos con otros y porque nos comunicamos con ellos, sin depender de la forma en que nos enseñan. En la medida que seamos capaces de utilizar la tecnología para favorecer la colaboración y la comunicación estaremos favoreciendo el aprendizaje.
Entonces, ¿las TIC son una buena herramienta para aprender?
La tecnología está diseñada para esto precisamente, lo que falta es que nosotros sepamos unir las piezas del rompecabezas, que sepamos apostar por estrategias de enseñanza que promuevan la colaboración y la comunicación. Además, nay que introducir una visión crítica. Una presentación en power point, ¿en qué medida favorece nuestros objetivos? No por encender el proyector cubrimos la expectativa tecnológica del centro.
¿Qué consejo daría a un equipo docente que quiere introducir metodologías educativas inclusivas y no sabe por dónde empezar?
Cualquier experiencia innovadora hoy comienza por saber que no somos ni docentes ni centros aislados: vivimos en red. Esto significa que lo primero que debemos hacer es, no solo buscar referentes en internet para el trabajo que queramos realizar, sino también pedir ayuda y ofrecernos para trabajar en red. A partir de ahí hay varias cuestiones relevantes: revisar nuestras prácticas y ver qué tipo de resultados nos han dado; consensuar una visión de qué significa aprender, y por tanto cómo debemos enseñar en nuestro centro; crear comisiones de trabajo para los distintos retos que queramos afrontar; plantear cómo sabremos si hemos tenido éxito; y disponernos a convertir nuestro trabajo en una emocionante experiencia de desarrollo profesional y crecimiento personal. Con esos mimbres, éxito garantizado.

lunes, 20 de marzo de 2017

Cinco herramientas TIC para crear nubes de palabras


AulaPlaneta.

Las nubes de palabras sirven para representar de forma gráfica un conjunto de términos, que pueden proceder de un listado o extraerse de un texto. Solemos verlas en blogs y páginas web, como un modo de agrupar etiquetas o tags, pero también pueden resultarte muy útiles en clase. Te damos algunas ideas para utilizar las nubes de palabras con tus alumnos y recopilamos las mejores herramientas para elaborarlas.

LAS NUBES DE PALABRAS EN EL AULA

La representación visual de palabras o conceptos destacados es una forma muy sencilla de ayudar a su comprensión, asimilación o memorización. En las lluvias de palabras se representan de manera más llamativa, con un color diferente o mayor tamaño, los conceptos más repetidos, discriminando así su importancia o prominencia. En cualquier ámbito, también en el educativo, pueden utilizarse para:
Lluvias de ideas. Puedes recoger en nubes de palabras las impresiones u opiniones en un debate o las propuestas de temas o enfoques para un proyecto.
Presentaciones y resúmenes. Una nube de palabras es una buena manera de recopilar los conceptos que quieres trabajar en una materia o una herramienta para ofrecer una visión general antes de comenzar un tema de la asignatura. También pueden utilizarlas tus alumnos en sus trabajos o exposiciones orales, para resumir de un solo vistazo las claves del tema tratado en su proyecto.
Carteles motivadores. Una representación gráfica en forma de nube puede mover a la reflexión a través de la contemplación. Se pueden incluir conceptos morales, normas del aula, palabras significativas…
Listados. Si representas visualmente un listado de términos que tus alumnos deben memorizar (ya sean nombres de literatos, vocabulario de inglés o la clasificación de los invertebrados) será mucho más sencillo que los retengan. En este caso ni siquiera es necesario que haya más prominencia de unos sobre otros. 

Este monográfico del Observatorio Tecnológico y este artículo (en inglés) proponen otras muchas ideas para usar nubes de palabras en clase.

CINCO HERRAMIENTAS TIC

Las nubes de palabras se popularizaron a través de webs como Flickr, están presentes en muchísimos blogs y el entorno tecnológico es el mejor medio para elaborarlas. Con los siguientes recursos podrás crearlas de manera sencilla, rápida y personalizada.
1. Wordle. Una de las herramientas online más conocidas para crear nubes de palabras, con una interfaz simple pero práctica. Basta con introducir un texto o la dirección web de la que extraer las palabras y el sitio genera automáticamente una nube que puedes editar para eliminar términos comunes en tu idioma, modificar la forma y orientación de las palabras, seleccionar el tipo de letra o la paleta de colores. Después puedes imprimirla o guardarla en una galería pública.
2. Tagxedo. Este recurso online ofrece más opciones de personalización, genera nubes más profesionales y cuenta con varios formatos de salida para guardarlas. Además, permite utilizar como origen de las palabras un texto, una dirección web, un RSS o una cuenta de Twitter. Antes de utilizarla, hay que instalar una pequeña aplicación llamada Silverlight
3. Tagul. Esta herramienta requiere registro (gratuito) y es un poco más compleja, pero ofrece muchísimas opciones de disposición de términos, orientación, formas para la nube, colores o tipos de letra. Además, permite que cada palabra sea al mismo tiempo un enlace a la dirección web que deseemos, por lo que se crea una nube de palabras interactiva y muy visual. Puede guardarse como imagen o enlace y también incrustarla en nuestra página o blog.
4. Word it Out. Otra opción sencilla y online que permite cierta personalización de las nubes de palabras y la posibilidad de compartirlas en red de forma pública o privada.
5. Wordsalad. Aplicación para móvil o tableta, disponible para Android e iOS. Perfecta para que tus alumnos practiquen la creación de nubes de palabras en un entorno táctil e intuitivo. Permite exportar el resultado al móvil y compartirlo directamente con tus contactos. Las opciones básicas son gratuitas; para personalizarlas hay que comprar la versión premium.

domingo, 19 de marzo de 2017

¡Feliz día papá!



Se habla habitualmente de las madres, de la maternidad ¿Y de los padres, y la paternidad? La figura del padre en la familia ha cambiado en los últimos decenios, a Dios gracias, a la vez que se ha ido transformando la sociedad. El padre, o al menos muchos de los que yo conozco, asumen su rol aun teniendo profesiones de responsabilidad y anteponen la paternidad a cargos o puestos que puedan poner en "peligro" su día a día en la familia. Los padres de hoy, la inmensa mayoría, ya no nos queremos perder los momentos y etapas que van viviendo nuestros hijos como lo hicieron muchos de los padres de hace 40 o 50 años por motivos laborales o porque la propia sociedad así los “impulsaba”. Yo tuve la desgracia de perderlo siendo pequeño, pero recuerdo muchas cosas de él, que no eran propias de los padres de la época. Recuerdo a muchos de mis compañeros de colegio llamar al padre de usted y el abrazo o el beso era solo en ocasiones especiales. O esconderle cosas por miedo a que le dijeran algo.

Afortunadamente mi padre no era así y puedo decirlo a boca llena. Un día como hoy me vienen recuerdos de mi padre, y me pongo a pensar y era un padre fuera de lo cotidiano. A pesar de trabajar mañana y tarde, su familia era lo primero. Salir todos juntos, en familia, playa, campo, una vuelta por Triana o ir a comer churros con chocolate a la Madrileña son momentos que no se me pueden olvidar. Recuerdo como si fuera ayer su lectura diaria del periódico, hábito que nos transmitió, aunque sí que no pudo contagiarnos su “pasión” por la música, su pasión con mayúsculas. A él le debo lo que sé, nadar, jugar al fútbol, o llevar la bicicleta. Cada noche, cuando estábamos en la cama entraba para decirnos "la bendición de Dios los acompañe", y hasta que no pasaba no nos quedábamos dormidos. ¡Qué recuerdos! Desgraciadamente muchos padres dejan en manos de terceros la misión que tenemos que asumir en la paternidad.

Quiero recordar el TÍTULO VII del Código Civil relativo a las relaciones paterno-filiales. El Capítulo Primero en las Disposiciones generales y concretamente en el Artículo 154 se dice que los hijos no emancipados están bajo la potestad del padre y de la madre. La patria potestad se ejercerá siempre en beneficio de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y comprende los siguientes deberes y facultades: Velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral, representarlos y administrar sus bienes. Desafortunadamente, muchos son los casos en que ésto se aplica solo a la mujer, a la madre y el padre, como mucho, aporta el sueldo a final de mes. Pero a mi uno de los puntos que más me gusta por su importancia, que por cierto no le damos, es "Si los hijos tuvieren suficiente juicio deberán ser oídos siempre antes de adoptar decisiones que les afecten". ¿Cuántas veces le preguntamos a nuestros hijos qué es lo que quieren o cómo quieren ser en el futuro? Pocas la verdad. La mayor preocupación es que sean lo que nosotros no pudimos ser, o que tengan lo que no pudimos tener. Nos olvidamos que ellos tienen sentimientos, pero sobre todo, que tienen derecho a decidir qué futuro quieren para ellos y su vida.

                        


Pero los hijos también tienen sus deberes como bien dice el Art. 155 " Los hijos deben obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad, y respetarles siempre y además contribuir equitativamente, según sus posibilidades, al levantamiento de las cargas de la familia mientras convivan con ella". La falta de respeto a los padres está a la orden del día y eso lleva aparejado que luego no respeten al maestro, al médico, al guardia, al barrio, a la sociedad,... Padres que no se dejan respetar y otros que ya no saben qué hacer para que sus hijos les respeten. Hoy, día del padre, quiero que sea el día del respeto a esta figura, pero el respeto hay que ganárselo, porque la cuna de los valores no está en la escuela sino en la familia...


Por Esteban G. Santana Cabrera