lunes, 14 de agosto de 2017

Enseñar a pensar: 9 principios básicos

Fuente: INED21

Robert Swartz,

una mente inspiradora para todo docente

Como muchos de ustedes sabrán, la figura de Robert Swartz es una de las más relevantes, en la actualidad, en el mundo de la investigación y del desarrollo profesional de la enseñanza-aprendizaje.
Su trabajo ha desarrollado, durante más de tres décadas, un método que persigue «enseñar a pensar» –i.e.: ‘enseñar a pensar a los alumnos’–. Así es como sus investigaciones se han formalizado en un método propio, el Thinking Based Learning o TBL.
Para la Comunidad INED21 es un inmenso honor contar con su colaboración. Les invitamos, pues, a disfrutar con una de las más privilegiadas mentes de nuestro ámbito de trabajo, y a pensar desde su aguda percepción del hecho educativo. Robert Swartz, es, sin duda, una mente inspiradora para todo docente.

Por qué, cómo y dónde

mejorar el pensamiento1

Todo el mundo piensa. Pensar es una función natural de los seres humanos. No requiere más esfuerzo que el que reclama enseñar a caminar. Sin embargo, a lo largo de la historia, diversas figuras se han dedicado a cultivar el pensamiento.
Sócrates, Aristóteles, Francis Bacon y otros han
expuesto los principios del pensamiento
John Dewey, notable filósofo americano centrado en el campo de la educación, destacó la importancia delaprendizaje razonado.
En las últimas dos décadas, educadores, psicólogos y filósofos han dedicado sus esfuerzos a aumentar la presencia del aprendizaje basado en el pensamiento en las escuelas públicas.

viernes, 11 de agosto de 2017

Aprender de los abuelos, el objetivo del proyecto ‘Ponte sus zapatos’

Fuente: Educación 3.0
Hoy nos sumamos a la celebración del Día de los Abuelos (26 de julio) con esta experiencia del Colegio Casa do Neno en Santiago de Compostela, que ha unido a niños de Primaria con ancianos de una residencia para conocer bailes, música y cocina tradicional, así como otras actividades que se realizaban en su época. Antía Sapiña, maestra de Audición y Pedagogía Terapéutica del centro, nos lo cuenta.
‘Ponte sus zapatos’ es un proyecto intergeneracional realizado por alumnos de 1º de Primaria que busca realzar la figura de las personas de tercera edad en nuestras vidas. Para ello, se requirió la ayuda de los propios abuelos de los niños, así como de los ancianos de la Residencia Sarquavitae. También ha participado el Conservatorio Histórico de Santiago.
El objetivo era concienciar a los alumnos y al entorno de todo lo que las personas mayores pueden aportar en nuestro día a día. Por ello, se han llevado a cabo actividades intergeneracionales: talleres de pintura, música tradicional, cocina, baile, la creación de huerto, el correo… Y se han planteado cuestiones como: ¿qué sabemos de los abuelos? ¿Por qué son importantes en nuestras vidas? ¿Qué podemos aprender de ellos? Además, como este proyecto se engloba dentro del programa ‘Aprender a emprender: cómo educar el talento emprendedor’, organizado por la Fundación Trilema y la Fundación Princesa de Girona, hemos realizado un vídeo como producto final, donde se recoge toda la experiencia vivida y con el que demostrar al resto de la comunidad educativa que se puede aprender de otra forma.

A través de las metodologías activas

Las metodologías elegidas para llevar a cabo ‘Ponte sus zapatos’ han sido el trabajo basado en proyectos, el aprendizaje cooperativo y las rutinas de pensamiento. El proyecto, que ha tenido una duración de seis semanas, ha contado con un proceso de evaluación continuo para el cual se han utilizado herramientas como el porfolio, la metacognición, las dianas y las rúbricas.
La iniciativa ha sido toda una aventura para el equipo docente, compuesto por seis profesores, los cuales esperan seguir trabajando en esta línea en un futuro. Y es que, además de dejar huella, estos proyectos muestran la riqueza de estas dos generaciones, aparentemente tan diferentes, y en realidad con una conexión natural increíble.
En este vídeo se puede ver el resultado final:

lunes, 7 de agosto de 2017

La vocación profesional

Por Esteban G. Santana Cabrera
El otro día estuve hablando con un maestro de esos de verdad, del que tuve la suerte de disfrutar de sus enseñanzas como alumno y posteriormente como compañero, porque los docentes de los compañeros aprendemos mucho. Reflexionamos sobre actitud, compromiso,  innovación, miedos...  Términos de los que se habla mucho cuando nos referimos al sistema educativo, pero se valora poco.
Los docentes en muchas ocasiones solemos echar la culpa al sistema de los males de la educación. La carencia de medios informáticos, de libros de texto, de espacios e incluso de personal docente en los centros son algunos de nuestros argumentos preferidos. Pero hablando con mi "maestro", nunca mejor dicho, llegamos a una conclusión y es que al final los medios no es lo importante, lo importante es la actitud y la vocación.
En la sociedad actual en la que tenemos acceso a todo o casi todo, desde la enseñanza gratuita, libros de texto, comedor, etc, nos damos cuenta de que el abandono escolar no ha sufrido un descenso considerable con respecto a otras épocas. Según datos del Ministerio de Educación el abandono escolar temprano se situó en el primer trimestre de 2017 en un histórico 18,5% la mejor media móvil que se logra en la historia de España, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). La media móvil disminuye 0,5 puntos respecto a la del trimestre anterior que corresponde al dato anual de 2016 cuando se situó en el 19%.El abandono escolar temprano continúa siendo mayor en los hombres que en las mujeres en las mujeres. En lo que se refiere a la evolución del abandono por Comunidades Autónomas, canarias no está entre las primeras, pero sí entre las que ha obtenido mejoras más significativas junto a Ceuta y Melilla conjuntamente (-6,0 puntos), La Rioja (-5,6 puntos) y Canarias (-4,9 puntos).
A pesar de los medios, continúa habiendo abandono, aunque se vea que a la baja. Hablando con mi "maestro" llegamos a una conclusión clara, uno de los problemas es la falta de vocación de muchos docentes, entre otros claro está. Estudiantes brillantes que escogen una carrera por las vacaciones, el sueldo o el prestigio social y donde es la nota la única llave de acceso para poder entrar en esa facultad. 
Pero lo que pasa con los maestros pasa con los médicos. ¿O ustedes creen que por tener los mejores currículos en bachillerato, tendremos a los mejores médicos del futuro? Estamos equivocados y de eso los propios médicos saben mucho. Hablando días atrás con un amigo jefe de servicio de uno de los hospitales más importantes del archipiélago me decía contundentemente: "cuando vienen MIR (Médicos Internos Residentes) al hospital, antes de que lleguen podemos tener una idea de qué médico puede ser, por la nota". Yo pensaba que me iba a decir que a mejor nota, mejor médico, pero fue al contrario, a número de MIR más bajo, mejor médico. Y su explicación fue muy clara: "un alto porcentaje de estudiantes, se hacen médicos por su capacidad de estudio, pero no se valora la vocación, el talante, las habilidades sociales, la empatía, la amabilidad, la solidaridad, etc, aspectos tanto o más importantes que la capacidad de sacar una nota más alta". 
Mientras los médicos y los maestros en España accedan a las facultades por la nota, mal lo llevamos. Porque tendremos a los estudiantes más brillantes, por nota, pero no a los futuros mejores profesionales en la rama, porque hemos dejado de valorar otras capacidades que quizás si las pusiéramos en valor, muchos de esos estudiantes que se han quedado en el camino con la ilusión de ser médicos o maestros y no llegar por la nota, todo cambiaría. Con esto no quiero decir que metamos en el mismo saco a todos estos profesionales de la medicina y del magisterio, sino que quizás es el momento de plantearnos la manera de acceder a la universidad de manera más justa y acorde al perfil profesional que se va a desempeñar. 

viernes, 4 de agosto de 2017

Teoría del Aprendizaje: Conectivismo, evolución del ConstructivismoFuente

Fuente: Personas que Aprenden
Cuando la persona que está en un proceso de aprendizaje adquiere su conocimiento, lo hace a partir de los elementos que manipula mediante determinadas herramientas: teoría, material, información, consejos del docente o de los expertos, lecturas, autoaprendizaje, experiencia, tendencias personales psicológicas, entorno social, emociones, hábitos… La amalgamación de esos elementos permite construir su conocimiento y su interpretación de la realidad que le rodea.

El Constructivismo, como teoría del aprendizaje y del conocimiento, se basa en las pautas que el docente y el sistema educativo proporcionan al educando para que utilice las herramientas que le ayudaran a resolver situaciones problemáticas.

Como indica Jean Piaget es el individuo, en su interacción con entorno, el que construye su aprendizaje modificando su capacidad cognitiva y su inteligencia; mientras que Lev Vygotski destaca la importancia del medio social en la interiorización de herramientas como el lenguaje (que son sociales) y que nos ayudan para construir nuestro conocimiento.

El Conectivismo es una teoría Pedagógica que se enmarca en los tiempos digitales que vivimos elaborada por George Siemens. La información fluye por diversos canales de forma caótica o poco estructurada. La tecnología nos permite recibir esa información y nos ayuda a ordenarla, analizarla, almacenarla y dosificarla para utilizarla en el momento adecuado ante situaciones problemáticas. Es una nueva forma de adquirir el conocimiento y de interactuar con la realidad. La tecnología teje los nodos y la estructura de las relaciones sociales amplias que superan al medio social del que nos hablaba Vygotski. Requiere de una metodología basada en la libertad del educando para construir su modelo de aprendizaje, lo que llamamos PLE (Entornos personales de aprendizaje), y de la participación del docente para guiar y ayudar, aconsejar y mostrar; rol muy diferente al tradicional ya que difícilmente volverá a su rol de enseñante.

Os dejo un vídeo que explica el conectivismo.


miércoles, 2 de agosto de 2017

Por qué aburrirse es tan sano

Fuente: aulaplaneta

El ritmo de la sociedad cada vez es más frenético. De un lado para otro sin parar, parece que el “no hacer nada” esté muy mal visto y poco valorado. Además, esta concepción negativa se transmite de padres a hijos. Así pues, los más pequeños de la casa acaban siendo, también, los que tienen las agendas más complicadas. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, España es el quinto país que más deberes pone a sus alumnos y, por si esto fuera poco, muchos padres insisten en sobrecargar a los niños de actividades extraescolares. Últimamente, tiempo libre se asocia a tiempo perdido, cuando siempre se ha dicho que “aburrirse es muy sano”.

“Me aburro, ¿qué hago?”, todos habremos oído, e incluso pronunciado, alguna vez esta frase. Uno de los problemas de las recientes generaciones, es la tendencia por la inmediatez, por la superficialidad y la rapidez fomentada por las nuevas tecnologías. Responder directamente a esa pregunta u ofrecer una gratificación instantánea le hace un flaco favor al niño. Mantenerle siempre ocupado acaba con cualquier atisbo de originalidad e imaginación. Aburrirse estimula la creatividad, en cambio, estar siempre ocupado la aniquila. Esta es a la conclusión a la que han llegado diversos estudios en los últimos años.

Tener momentos de aburrimiento momentáneo durante la semana, empuja al niño a usar sus propios recursos para entretenerse. Por tanto, no es tan solo tiempo dedicado a fomentar la creatividad, también le ayuda a conectar con uno mismo y a reflexionar. Si se habitúan a meditar desde pequeños, hará que en un futuro sean más flexibles cognitivamente, más tolerantes, más imaginativos, y por tanto más resolutivos. Permanecer ociosos durante los primeros años de vida, permite desarrollar las habilidades necesarias para “valernos por nosotros mismos”. Además, todos estos recursos son herramientas para generar el pensamiento libre y crítico.

Desarrollar la creatividad: un proceso largo

Por supuesto, este proceso de maduración no es breve. Aquí no se puede ir con prisa. La creatividad necesita tiempo y paciencia, es algo que se debe entrenar hasta que se convierta en un hábito. Relacionar la creatividad, única y exclusivamente, con el arte o los inventos es un error. La creatividad también es la manera que tenemos los seres racionales de solucionar los problemas o las encrucijadas que nos encontramos en la vida. Por tanto, juega un papel muy importante en nuestra rutina, no es algo elitista ni está reservado a tan sólo unos afortunados. El cerebro está siempre funcionando, siempre está trabajando para encontrar respuestas.

No es negativo que los niños jueguen con dispositivos móviles, pero sí cuando les quita tiempo para otras actividades, y por supuesto cuando les absorben por completo. Es fundamental que durante su crecimiento, los padres enseñen a sus hijos, de forma progresiva y natural, a relacionarse con el ambiente que les rodea a partir de actividades y juegos que fomenten la creatividad. Hay que darles las herramientas para que aprendan, teniendo en cuenta su edad y capacidad, a explotar las posibilidades que les ofrece su entorno. Si un niño se aburre y nadie le dice qué hacer, él mismo acabará dando con una forma de entretenerse. Los adultos deben ser conscientes de que aburrirse desarrolla la autonomía personal, el pensamiento propio y la imaginación, habilidades muy útiles para el futuro de los jóvenes.

Y tú, ¿cómo estimulas la creatividad de tus hijos? ¿Ya dejas que se aburran? Cuéntanos qué haces cuando tus hijos te dicen “¡Me aburro!”. Si te ha gustado el artículo, puedes compartirlo en tus redes sociales.