martes, 31 de mayo de 2016

Laboratorio de la palabra abierta

Transmitir contenidos ya no puede ser el motor que legitime muchas de las instituciones culturales heredadas. La escuela, los museos, las bibliotecas, los centros culturales tienen que reinventarse en un nuevo contexto donde encontrar contenidos no sólo es fácil y barato, sino que implica prácticas informales, tecnologías distribuidas y procesos deslocalizados.
La idea de que necesitamos una tribuna desde la que transmitir conceptos, un espacio para comunicar hallazgos, un repositorio para atesorar bienes o un lugar donde reunirnos, va camino de su obsolescencia definitiva. No es que se esté esfumando la necesidad de aprender, sino que es obvio que ahora disponemos de muchas alternativas posibles.

Carla Boserman, Relatograma (20014)
Todas las ciudades están experimentando el impacto de las nuevas tecnologías y el despliegue de nuevas formas de sociabilidad. Hasta no hace mucho los asuntos de Internet eran cosa de jóvenes, de ricos y de blancos. Parecía un fenómeno minoritario, técnico y utópico. Todo parecía reducirse a entretenimiento y consumo: ver internet o comprar on-line, era casi todo lo que se podía hacer. Pero las cosas cambian deprisa. La salud, las finanzas, la educación, la política, la seguridad, nuestra capacidad para relacionarnos… todo parece atravesado por la cultura digital. Lo digital dejó de ser un asunto para ingenieros y está siendo la sustancia misma con la que se hace el mundo al que pertenecemos.
Las figuras del maestro, el conservador y el bibliotecario están cambiando de forma acelerada. No es que ya no les necesitemos: el problema es que ahora les estamos pidiendo otras cosas. Todos los profesionales experimentan cambios muy parecidos. Y los procesos son más acuciantes cuanto más cercanos a la tarea de seleccionar, ordenar, empaquetar y transmitir conocimiento.
Los imaginarios de la biblioteca, explica Joaquín Rodríguez, ya no encajan en la categorías del lector y del bibliotecario. Ni tampoco es suficiente con agregar la noción de libro. Sus funciones han venido ensanchándose para adaptarse a los nuevos tiempos y ofrecer mejores servicios a los usuarios. Hace tiempo que las bibliotecas ofrecen cine, exposiciones, conferencias, conciertos, representaciones y encuentros. Nada hay de extraño en estos desbordamientos. Una biblioteca siempre está en crisis porque siempre está amenazada de no ofrecer la información que sus lectores demandan. O, quizás, de no ofrecerla en los formatos requeridos. No es que la naturaleza móvil de las fronteras del conocimiento desafíe la actualidad de la institución, sino que la sociedad plantea otras demandas y/o se desvía hacia otras formas de gestionar la información.
Hoy los libros deben ser navegables, etiquetables, remezclables y trasmedializables. Siempre fue así, pero nunca antes experimentamos tal circunstancia con tanta intensidad y de forma tan generalizada. Escribir hipertextos es construir con palabras espacios navegables. Si pensar en la modernidad obligaba a saber leer, escribir y exponer en público, hoy se requiere una alfabetización que además promueva capacidades para seleccionar información, habilidades para la remezcla transmedializada, aptitudes para el trabajo distribuido y, desde luego, recursos para el trabajo colaborativo y común.
Como le pasa a los museos, tampoco la noción de patrimonio llena el concepto de biblioteca. Demasiado seguros de sí mismos, los repositorios de (casi) toda la genialidad humana han olvidado que hay vida más allá de los libros y sabiduría más allá de los genios, los expertos y los autores. No basta con todo lo que se imprime, ni tampoco se imprime todo lo que se lo merece. Hay mucha sabiduría que siempre quedó oculta, como también es cierto que hay mucha cultura underground que es clave para entender lo que (nos) pasa. Y no estoy hablando de economías sumergidas o de corrupción política, sino de fenómenos tan notables como el rock, el movimiento hacker, el ecologismo, el voluntariado o Wikipedia.
No transmitir contenidos, no custodiar patrimonio, no consagrar autores, no construir un canon… Todo eso parece poco, sin que sea despreciable. ¿Y entonces? ¿Qué pedirle a las bibliotecas? ¿Podrían reinventarse para, como lo fueron en su origen, ser de nuevo uno de los emblemas de su (nuestro) tiempo y una infraestructura básica del espacio público? La escuela, el museo y la biblioteca, como sucede en la Biblioteca Libre Entre Líneas, tienen que evolucionar hacia una noción de la cultura menos patrimonial y más abierta, menos vertical y más participativa, menos elitista y más urbana, menos planificada y más distribuida, menos canónica y más experimental, menos disciplinar y más emancipatoria, menos consensual y más discrepante, menos representativa de los anhelos de la clase dirigente y más sensible a la diferencia común y, en fin, menos machista, xenófoba, clasista, racializada, central, universal… Y, de verdad, todavía podría prolongar el listado. Pero no es necesario.
Abramos entonces sus puertas, pero no para que llegue la gente a beber de sus inagotables fuentes. Abramos sus puertas y ventanas para que el afuera invada sus anaqueles, para que el rumor de la urbe vibre en sus salas. Liberemos la biblioteca de su aburrida arrogancia, liberemos las palabras de su dueños imaginarios, introduzcamos al concierto los instrumentos bastardos, los sonidos corales, las partituras anónimas, los ruidos de la calle, los solistas comunes y el canto inaudito. Cualquiera que escuche la música experimenta emociones, sin que importe la renta, el nivel o la herencia. La música es un arte generoso, incluida la que se interpreta en edificios singulares. Los museos y las bibliotecas, sin embargo, son instituciones exigentes: no suenan a nada, salvo que llegues con muchos años de formación y mucha disposición para el esfuerzo. La música siempre es un poco de todos, cualquiera puede experimentarla, todos podemos sentirla. Las letras, en cambio, siempre son de otros y siempre requieren de un corrector de pruebas, de estilo, de sentido, de… autoridad. La música podría sobrevivir sin los expertos, los virtuosos, los críticos, los sabedores y los marchands. ¿Y las palabras?
La palabra abierta también. La palabra que llamamos habla, la palabra no encuadernada, la palabra sin arbitraje, la palabra que no cotiza, la palabra que somos, la palabra sin autor, la palabra inaudita, la palabra lábil, la palabra bárbara, la palabra del alma, la palabra del dolor, la palabra libre, la palabra aérea y respirada, la palabra del hambre y la palabra honda, la palabra justa y la palabra viva, la palabra mágica, como quería Joseph Freiherr von Eichendorff y ratificó Augusto Monterroso, para que se eleve el canto el mundo. Todas ellas están sin biblioteca. Todas, cada una a su manera, son un gesto hacker: el canto que buscamos consiste en hackear los mundos del libro y del ponente, del plano del papel y del culto a la originalidad.
Una válvula (en) común
Lo que buscamos se dice pronto: fomentar una proliferación de comunidades que encuentren en la biblioteca las infraestructuras básicas para implementar su visión del mundo. El papel de la biblioteca es el mismo de siempre: ofrecer hospitalidad y suprimir fronteras entre las ideas y la calle. Lo que ahora cambia es la intensidad de este compromiso en defensa del espacio público. Y este compromiso se puede desplegar a través de muchas iniciativas. Por un lado, las heredadas desde la Ilustración que tiene que ver con el proyecto de abrir el libro, haciéndolo accesible y cercano. Nada diremos en este documento sobre la función tradicional de las bibliotecas. Por el otro, las asociadas con nuestra propuesta de abrir las palabras.
Abrir las palabras tendría que ser la nueva función que queremos para las bibliotecas en este momento que llamamos Segunda Ilustración, también caracterizado por la emergencia de nuevos actores, nuevos media y nuevas tecnologías.
Abrir las palabras equivale a empoderar a los ciudadanos con todas las prácticas, protocolos, estándares, códigos y dispositivos que les permitan hacer visibles sus propias propuestas, lo que implica apostar por un ensanchamiento sin precedentes de la esfera pública.
Abrir las palabras implica también suprimir las muchas fronteras, tan innecesarias como injustas, que hemos creado entre el mundo del autor y el del lector, entre la palabra culta y la palabra profana, entre el mundo de la producción y el del consumo, entre los textos y las imágenes, entre los códigos y los contenidos, entre la oralidad y la textualidad.
Abrir las palabras supone hacer frente a los muchos procesos históricos de injusticia espacial y medioambiental. Muchas cosas pueden ser de otra manera y su cambio puede y debe prototiparse en abierto y en beta. Abrimos las palabras para ensayar nuevas formas de ciudadanía y promover un dare aude! que complemente y refuerce el sensire aude! proclamado por Buffon y el posterior sapere aude! kantiano
Abrir las palabras es hacer que vibren nuestras ciudades y rescatarlas de su deriva postpolítica para que vuelvan a ser el ámbito originario de la creatividad, la urbanidad y la libertad.
Abrir las palabras es un proyecto que hemos reunido en un bouquet con cinco flores: bookcampingeducación expandida,neocartografías (también aquí), nuevas oralidades y taller de prototipado.

lunes, 30 de mayo de 2016

Radio Escolar "Timple" On Air




En un día como el de hoy, en el que en Canarias celebramos nuestra día grande, quiro presentarles el nacimiento de otra nueva emisora de radio escolar, la del CEIP Timplista José Antonio Ramos. Radio Timple, es una experiencia en la que participa todo el centro, aunque la impulsora ha sido Silvia Martín, que le ha puesto mucho corazón y empeño. La puesta de largo fue por todo lo alto, con invitados de lujo, muy significativos para el alumnado, el cartero del barrio, recién jubilado, Paco Florido, la escritora y hermana del timplista José Antonio Ramos, Pilar Ramos, la escultora Ana Luisa Benítez, autora entre otras de la escultura de Mary Sánchez en Las Canteras y por último Raúl Arencibia, presentador de Tenderete y director de Radio Tamaraceite.

Felicidades al centro, a su comunidad educativa y a la escuela en general por utilizar esta herramienta educativa tan potente como es la radio. Para la Red de Emisoras Escolares de Canarias es un orgullo haber estado acompañándoles en estos inicios. Ahora a caminar. 

sábado, 28 de mayo de 2016

Concurso de Leer.es “¿Qué aprendemos en el aula con el uso de internet?”

Como muchos saben, el día 17 de mayo fue el Día de Internet y, para celebrarlo, Leer.es nos anima a que participes con tu grupo de alumnos en el concurso "¿Qué aprendemos en el aula con el uso de internet?". Es muy sencillo, realiza con tus alumnos una imagen en formato digital o tradicional (infografía, dibujo, etc.) en el que aparezcan acciones u objetos que tus estudiantes relacionen con la palabra "internet". Cuando la tengáis hecha, nos la envías, bien por correo electrónico a la dirección leer.es@mecd.es , bien por las redes sociales de TwitterFacebook Pinterest con la etiqueta #leeresinternet
Se han establecido dos categorías, Primaria y Secundaria, a cada una de las cuales le corresponderá un único premio: un lote de camisetas de leer.es. Los criterios para evaluar las imágenes recibidas serán la creatividad y el reflejo en las mismas del uso de internet en el contexto educativo. Además de recibir una fantástica camiseta para cada uno de los alumnos ganadores y para su profesor o profesora, publicaremos una noticia con la imagen de todos los ganadores con la camiseta de leer.es.
El plazo para que nos envíes las imágenes empezó el 17 de mayo y termina el 31 de mayo. ¡Participa!

viernes, 27 de mayo de 2016

Ejercicios para fomentar la motricidad ocular y mejorar la lectura

Educación 3.0
Durante la lectura, los ojos se mueven de izquierda a derecha mediante saltos. Cuando los ojos llegan al final de una línea realizan un movimiento amplio hacia la izquierda, de aproximadamente unos 10 grados, hasta alcanzar el principio de la siguiente línea. A este movimiento le siguen otros más pequeños y correctores que reajustan la posición del ojo al comienzo de la siguiente línea. Cuando estos movimientos no son precisos el sujeto omite, confunde y supone palabras.
motricidad ocularUna forma de contribuir a una correcta integración del proceso lector es por medio de actividades lúdicas enfocadas a la estimulación de la motricidad ocular. Con ellas, se entrena a los ojos para una adecuada conexión con el resto de sistemas encargados de la lectura.

Os proponemos algunas actividades:

1. El reloj: elaboramos un reloj con los números en círculo y lo colocamos en la pared, a medio metro del niño. Le pediremos que se sitúe con los pies juntos y la cabeza recta. Él irá mirando los números del reloj que le vayamos indicando, realizando fijaciones de 5 segundos en cada uno.
2. El laberinto: en esta actividad el niño deberá seguir un laberinto con el dedo, cuando lo consiga con destreza, le pediremos que realice el seguimiento sólo con los ojos.
3. La linterna: consiste en seguir con la mirada los movimientos de una linterna. Para ello, situaremos al niño a unos 40 centímetros de ella y realizaremos movimientos suaves horizontales, verticales y oblicuos.motricidad ocular
4. El folio: realizamos perforaciones en un folio o cartón de diferentes tamaños, el niño tendrá que pasar por ellos un puntero, con una frecuencia rítmica.
5. Movimientos en vertical: el niño sentado dirigirá la mirada primero hacia el techo, parpadeará y contará uno. Luego le diremos que dirija la mirada hacia el suelo, parpadeará y volverá a contar uno. Debe mantener la mirada tres segundos en cada posición.
motricidad ocular6. Movimientos en oblicuo: en la misma posición, dirigirá la mirada primero hacia arriba a la derecha y bajará lentamente hacia abajo a la izquierda. Parpadeará y contará uno. Posteriormente, la mirada irá hacia arriba a la izquierda y bajará hacia abajo a la derecha, parpadeará y contará uno de nuevo. Debe mantener la mirada tres segundos en cada posición.
7. El lapicero: daremos un lápiz al niño y le pediremos que fije la mirada en la punta. Mientras lo mira, tendrá que moverlo dibujando círculos a la derecha y a la izquierda, sin mover la cabeza.
8. Zig-Zag: dibujaremos en una cartulina unas líneas grandes en zig-zag y pediremos al niño que siga el trazo con los ojos. Este mismo ejercicio podemos hacerlo realizando diferentes líneas en el suelo, o en la pared.
Laura María Iñiguez
Laura María Iñiguez Alfaya, psicopedagoga especializada en Neuropsicología Educativa. 

jueves, 26 de mayo de 2016

Carencias de mi alumnado. Soluciones eficaces

Escrito por María José López Mercader
Fuente; CEDEC
portadacarenciasEn este artículo encontramos recursos y estrategias didácticas para mejorar las carencias o fallos que los docentes de un centro suelen observar en algunos alumnos y alumnas, sin que los estudiantes deban estar necesariamente "etiquetados" como alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo.
Son recursos y estrategias que pueden ponerse en práctica en cualquier momento y que consiguen grandes resultados si se aplican en momentos especiales como el final de la jornada escolar, la conclusión de una unidad didáctica o el tiempo posterior a un examen.
Este artículo está dirigido a los maestros/as que atienden a alumnos/as escolarizados en las etapas de educación infantil y primaria (de 3 a 12 años). No obstante, pueden ser útiles para otros niveles educativos.
Presentamos estos recursos y estrategias en una tabla en cuya primera columna, se presenta la habilidad a reforzar, desarrollar o trabajar con el alumno/a y el objetivo que pretendemos conseguir.
En la segunda columna, presentamos recursos y estrategias generales para favorecer su desarrollo o mejorar la habilidad, y por tanto conseguir el objetivo planteado, el cuál favorecerá el proceso de aprendizaje y enseñanza de estos alumnos.
Cómo sacar todo el partido a estas actividades
  • Este tipo de actividades, ejercicios y/o tareas se pueden plantear de forma individual o colectiva en el aula y suelen durar muy poco tiempo, por lo que no es necesaria una planificación rigurosa para llevarlas a cabo. Son recursos y estrategias que pueden ponerse en práctica en cualquier momento y que favorecen al alumnado, si éstas se desarrollan en momentos puntuales como antes de acabar la jornada escolar (salida del colegio), después de un examen, al finalizar una unidad didáctica, etc.
  • La experiencia nos dice que cuando realizamos este tipo de actividades, ejercicios o tareas en esosmomentos "especiales" en los que el alumno/a ya está cansado, o ha terminado las actividades propuestas por el maestro/a, mejora el grado de ejecución por parte del alumno/a y por tanto induce a una mejora notable en su aprendizaje.
  • Los objetivos y habilidades que nos planteamos en la primera columna no son evaluables, ni tampoco son contenidos curriculares, pero la experiencia como docentes nos dice que si un alumno/a presenta dificultades o carece de alguna o varias de estas habilidades su proceso de aprendizaje puede verse afectado. Así mismo, sabemos que un alumno/a que no tiene este tipo de dificultades, tampoco las tiene en su proceso educativo.
  • Es por ello, la importancia de trabajar las mismas, tanto para garantizar el aprendizaje del alumno/a como para mejorar el proceso de enseñanza del docente. Por tanto, es conveniente plantearse eltrabajo puntual pero continuo de estas habilidades, desde los primeros años de escolarización hasta el final de la Educación Primaria.
  • Para la elaboración de la tabla quehemos consultado, a Pedrero Lorente, A. y a Gallardo Ruiz, J.R y Gallego Ortega, J.L., de los que hemos obtenido ideas y recursos para trabajar las "carencias" que presentan estos alumnos/as.
 

miércoles, 25 de mayo de 2016

Evaluación del Profesorado

Por Esteban G. Santana Cabrera
El profesorado de la enseñanza pública en España, en torno al 70% del gremio total, pasa un examen de ingreso en forma de oposición para acceder al cuerpo de docentes, con plaza fija o para pertenecer a una lista de reserva. Salvo esta prueba, el colectivo de docentes de la enseñanza pública no pasa “control” alguno a lo largo de su carrera. Aquí entra la frase “cada maestrillo tiene su librillo”, o lo que es lo mismo, cada uno hace lo que sabe o lo que puede. 
La evaluación del profesorado está legislada o se requiere por política o norma en tres cuartos de los países de la OCDE y países asociados. Se me hace muy difícil entender que a nosotros como docentes nadie nos supervise de manera directa. En mis más de veinte años de carrera, solo en una ocasión me ha entrado un inspector en el aula, y porque venía de visita con la viceconsejera al colegio. En todo este tiempo nadie se ha preocupado de qué es lo que hago dentro del aula ni de cómo lo hago. Lo que importa a la administración es el rendimiento del alumnado, o lo que es lo mismo, si tu índice de aprobados es superior al de suspensos nunca tendrás problemas.
En la  mayoría de los países de la OCDE, los resultados de la evaluación del profesorado sirven para tomar decisiones informadas sobre actividades de desarrollo profesional  mientras que en España los resultados de la evaluación del profesorado solo sirven para el acceso a puestos permanentes. 
Pero fíjense ustedes, en cambio en España, para ser director o directora de un centro, los candidatos necesitan presentar un proyecto y pasar un tribunal con evaluación positiva. Además es obligatorio completar un curso específico sobre gestión directiva.
 Y yo me pregunto: ¿por qué no se evalúa al profesorado? ¿a qué se tiene miedo?
Si le preguntamos a los docentes, y de esto puedo dar fe porque he podido durante estos tres últimos años hacer de observador, nunca de examinador ni de juez,  creo que a la mayoría no le importaría que se le “observara” su práctica docente, si este examen no fuera para ver lo negativo,  sancionar o amonestar, sino que fuera para darse cuenta de sus carencias y partir de ahí para mejorar su formación y con ello su práctica de aula.
Porque lo que está claro es que el buen docente no nace sino que se hace, pero no se puede hacer él solo, sino que tiene que crecer en comunidad, junto a otros docentes, aprendiendo día a día, formándose, equivocándose y rectificando, aprendiendo de sus errores y de los demás. Pero esto no se consigue con aulas cerradas a cal y canto, con aulas cuyos aprendizajes no salen hacia fuera, que no se llevan a la vida diaria, muchas veces por miedo al qué dirán o a ser juzgados primero por los compañeros y luego por la comunidad educativa en general.
Nos estamos preocupando por introducir nuevas metodologías, nuevas prácticas de aula más competenciales, queremos ser y funcionar como centros punteros de Europa, centros del S XXI, pero sin tocar ni la evaluación del profesorado ni reflexionar sobre los medios de los que disponemos, que con el tiempo se van quedando obsoletos. Porque un elemento tan esencial como es el profesorado no se puede dejar a la buena de Dios, a que se forme el que quiera y que se actualice el que pueda. Y les aseguro que no va a ser el profesorado el que se niegue a que esto ocurra, pero para ello tendrán que preocuparse menos los políticos de cambiar leyes que en la mayoría de las ocasiones no aportan nada o casi nada a la sociedad, e ir a lo verdaderamente importante, o lo que es lo mismo, que el profesorado tenga unos medios mínimamente decentes para poder enseñar su labor, ser innovador, poderse coordinar con sus compañeros para diseñar conjuntamente y no ser meros transmisores de lo que dice el libro de texto.

martes, 24 de mayo de 2016

Radio escolar en Primaria: currículo, competencias y convivencia

El Centro Nacional de Desarrollo Curricular en Sistemas no Propietarios (CeDeC) un organismo dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a través del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y Formación del Profesorado (INTEF) y de la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno de Extremadura, se hace eco de la experiencia con la radio escolar del CEIP Hoya Andrea. 

Fuente: cedec
Escrito por Teresa del Pino Quintana Martel y Patricia Rocío Álamo 

portadaEl proyecto de Radio escolar del CEIP Hoya Andrea de Las Palmas de Gran Canaria surgió hace tres cursos escolares, con la idea de utilizar una herramienta motivadora que contribuyera a dar respuesta a la necesidad de un cambio metodológico necesario en la escuela actual.
La radio escolar para el claustro de profesores del CEIP es una herramienta extraordinaria desde la cual se pueden trabajartodas y cada una de las áreas curriculares, haciendo el aprendizaje más competencial y preparando alumnos más capaces, más críticos, más autónomos, más preparados.
La implicación progresiva de toda la comunidad educativa y la participación en la Red de emisoras escolares de Canarías ha hecho crecer nuestro proyecto, permitiéndonos explotar todas las posibilidades didácticas de la radio en el centro y fuera del colegio.
La mejor presentación de nuestro proyecto de radio es a través de sus resultados: los programas creados durante este curso. En ellos docentes y estudiantes han demostrado las grandes posibilidades de la radio escolar como herramienta de desarrollo personal, educativo y dinamizador de un centro educativo.
Estos cinco programas son solo una muestra de todos los que hemos emitido en nuestra radio. Para oír todos los programas podemos acceder a dos espacios diferentes:
Por qué la radio escolar en nuestro centro
Nuestro objetivo era incorporar la radio como recurso para trabajar cualquier área curricular desde el trabajo colaborativo, así como utilizar esta herramienta para dar visibilidad a los distintos proyectos y planes de nuestro colegio. Un elemento clave era contribuir a mejorar la competencia lingüística, favoreciendo, con la creación de los programas, que los alumnos y alumnas sean capaces de expresarse con corrección, utilizando un vocabulario rico y variado, así como estructuras gramaticales correctas y adecuadas según el discurso .
Además, la actividad de radio permite trabajar la autoestima, la inteligencia emocional, la autonomía y la actitud crítica de todos los chicos y chicas. Para preparar las emisiones tienen que investigar, organizar su trabajo y consensuarlo con el resto de compañeros, con lo que son los propios alumnos quienes construyen su aprendizaje. Nuestro lema: todos somos válidos, todos construimos escuela.
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El camino para el proyecto de radio escolar
Nuestro primer paso fue sumarnos al grupo de profesores y profesoras del Seminario de Radio Escolar del CEP Telde. Siguiendo la línea metodológica y de formación que propone el asesor del propio CEP Telde en la isla de Gran Canaria, Esteban Santana, realizamos un proceso de tres etapas para nuestra formación y la posterior implantación de la radio en nuestro centro:

lunes, 23 de mayo de 2016

Cómo citar fuentes en las redes sociales

 
Fuente: linkis.com
A menudo en nuestros estudios o trabajos nos encontramos que debemos citar contenido procedente de las redes sociales, de Internet o de un correo electrónico; y desconocemos cómo es la forma correcta de hacerlo.
Existen distintos métodos de citación, cada uno de ellos con sus características y sus distintos usos. En esta tabla resumen comparamos la citación Vancouver, el modelo de la Modern Language Association of America (MLA) y la citación de la American Psychological Association (APA).

viernes, 20 de mayo de 2016

16 competencias clave para los alumnos del siglo XXI

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El Global Education and Skills Forum que se celebra anualmente en Dubai ha debatido en su última edición acerca de las competencias clave que realmente necesitarán los alumnos del siglo XXI. Una de las razones por las que el debate giró entorno a esta cuestión, fueron las conclusiones del World Economic Forum que subrayaban  la necesidad de un educación orientada a formar ciudadanos capaces de desenvolverse en un mundo tecnológico que cambia constantemente.
Esta necesidad no es nueva. Ya hace tiempo que instituciones, organismos y expertos del ámbito socio-económico alertan de un futuro próximo donde las personas ocuparan más de quince empleos a lo largo de su vida, algunas de los cuales ni tan si quiere existen ahora. Por este motivo el World Economic Forum ponía de manifiesto que un modelo educativo limitado a desarrollar competencias matemáticas, lingüísticas, científicas y artísticas es insuficiente, y que son tanto o más importantes las competencias vinculadas al pensamiento crítico, la resolución de problemas, la perseverancia, la colaboración o la curiosidad. De hecho, el World Economic Forum alertaba de la cantidad de estudiantes de todo el mundo (desarrollado) que no han adquirido algunas de las 16 habilidades y conocimientos clave para ser ciudadanos competentes en mundo del siglo XXI.
Entonces, ¿qué competencias debería tener un ciudadano del siglo XXI?
Competencias básicas
1- Competencia lingüística
2- Competencia matemática
3- Competencia científica
4- Competencia digital
5- Competencia financiera
6- Competencia cultural y cívica
Competencias críticas
7- Resolución de problemas
8- Creatividad
9- Comunicación
10- Colaboración
Competencias personales
11- Curiosidad
12- Iniciativa
13- Perseverancia
14- Adaptabilidad
15- Liderazgo
16- Consciencia social y cultural


De entre todas las conclusiones de este foro educativo, probablemente la que más debería preocuparnos es la que hace referencia al impacto de la no consecución de estas 16 competencias. No es solo un problema de individuos que no van estar preparados para el mundo en el que deberán vivir, sino que es un problema de regiones, países y estados que dejarán de ser competitivos porque sus colectivos profesionales estarán infracualificados para los retos del siglo XXI.

jueves, 19 de mayo de 2016

¿Está preparado Magisterio para formar a los profesores del futuro?



Fuente: El País
Ya existe un boceto de cómo será la escuela en el año 2030. Los conocimientos académicos ya no serán tan importantes y se valorarán mucho más las habilidades personales, la capacidad de empatizar con los demás o de tomar decisiones. El rol del profesor ya no será el de transmitir sus conocimientos al alumno, sino el de actuar como guía para que el propio estudiante construya los contenidos a partir de diferentes fuentes. Los métodos de enseñanza tendrán como base la creatividad y la metodología será cada vez más personalizada. Cada niño aprenderá según sus necesidades.
Ese es el escenario descrito por 1.550 profesores, estudiantes y responsables políticos en materia de educación de la organización WISE (la Cumbre Mundial por la Innovación en Educación, en sus siglas en inglés), creada en 2009 por la Fundación Qatar. Según las encuestas La escuela en 2030 (2014) y Conectando la educación con el mundo real (2015), el principal desafío al que se enfrentan los sistemas educativos en diferentes países del mundo es la calidad de los profesores. Según los expertos de WISE en España, el aprendizaje basado en proyectos es uno de los mayores retos para la escuela tanto en primaria como en secundaria.
Carmen Alba, profesora de la Facultad de Educación de laUniversidad Complutense desde 1987, cree que muchas de las clases que se imparten hoy se parecen a las de hace 20 años. "Tenemos una herencia muy teórica. Puede haber profesores más pragmáticos, pero no sabemos si los alumnos están aprendiendo o no métodos más innovadores". Considera que el plan de estudios de los grados en Maestro en Educación Infantil y Primaria -nombre de la carrera de Magisterio tras la llegada del Plan Bolonia- tiene dos grandes lagunas: la competencia digital y la formación en atención a la diversidad. En su universidad ninguna de esas materias es obligatoria. “Todo maestro tendría que ser alfabetizado en cultura digital y es una asignatura optativa. Además, los niños tienen diferentes velocidades de aprendizaje y esa competencia no se está trabajando”, explica.¿Está preparado el grado de Magisterio para formar a los futuros profesores de acuerdo con esos cambios? Hasta la fecha no hay estudios que respondan a esa pregunta. Lo más cercano a la realidad son las opiniones de algunos docentes universitarios de diferentes campus españoles.
Entre los casi 300 profesores de los grados de Educación que se imparten en la Complutense, muchos están liderando proyectos de innovación docente, pero el principal freno, sostiene Alba, es que no existe un proyecto impulsado por la Facultad. "Para que las cosas cambien hace falta que se lance un plan estratégico desde la propia institución y que ésta defina qué tipo de profesor quiere formar". Por el momento, existe una comisión de calidad para cada uno de los títulos, pero solo evalúa si los contenidos se ajustan a la normativa y no la forma en que se enseña a los alumnos. "La evaluación tendría que ser de carácter pedagógico y no tan burocrática", critica Alba.
En la cafetería de la Facultad, tres alumnos de tercero del grado en Educación Primaria lamentan que las clases sigan el sistema tradicional. "No te dan ganas de venir, cada profesor se centra en dar su asignatura y no se preocupan de que aprendas a dar clase. Es todo muy monótono, una repetición de lo que ya dimos en el instituto", cuenta María Iturzaeta, de 21 años. En dos meses de prácticas ha aprendido más que en los casi tres años de carrera. "No utilicé nada de lo que he aprendido aquí".
Su compañero Álvaro Ballesteros, de 24 años, cree que el profesor sigue estando en un pedestal y que los alumnos solo escuchan. "Hay muy pocos profesores que hablen de la necesidad de innovar y de darle la vuelta a la enseñanza. Las asignaturas de didáctica, que son las que más nos interesan, son muy teóricas". "Te hacen memorizar papeleo", añade Daniel Figueras, otro estudiante de 21 años.
El aprendizaje basado en proyectos es uno de los mayores retos para la escuela tanto en primaria como en secundaria
Para David Reyero, profesor del grado en Educación Infantil de la Complutense desde hace 16 años, el problema de la innovación educativa en el sistema público es que no se tiene claro qué tipo de escuela se quiere. "A diferencia de lo que sucede con la privada, que está en continuo cambio para atraer a nuevos alumnos, aquí no hay presión externa que obligue a salir de lo que se está haciendo". La Universidad es, en su opinión, un elefante que se mueve de forma muy lenta, casi por inercia, al que le falta conexión con los colegios para conocer qué necesitan. "Esa es una de las líneas que habría que potenciar, analizar lo que está sucendiendo en las aulas para modificar el programa académico de los grados".
Lo que está claro, según los expertos consultados, es que el sistema educativo está agotado y no da más de sí. "La escuela tradicional es un aburrimiento y por eso hay tanto fracaso. En las pantallas los niños están aprendiendo de forma autodidacta y luego llegan a clase y chocan contra un sistema decimonónico", apunta Mariano Fernández Enguita, profesor de la Complutense.
En su libro La educación en la encrucijada, señala que la baja exigencia en las facultades de educación contribuye a la poca preparación con la que salen los profesores. "Los estudiantes de Educación se gradúan con la nota media más alta de los ocho grandes grupos de titulaciones (7,57 frente al 7,36 medio), mientras que su nota media de acceso está por debajo de la media (en 2013 fue de 7,5 para Infantil, por debajo del 8,37 del resto de grados). Hay dos interpretaciones: las facultades de Educación son las más eficaces o son menos exigentes", señala.
Muchas de las clases que se imparten hoy en las facultades se parecen a las de hace 20 años

Falta de reflexión en la Universidad

"El problema somos nosotros, que no tenemos competencias para formar a los docentes del futuro", asegura Nines Gutiérrez, coordinadora del grado en Educación Primaria de la Universidad Autónoma de Madrid. "Vamos siempre detrás de lo que dicta la industria en lugar de fijar las reglas desde las universidades. Empresas como LEGO lanzan un robot y en los colegios se crea la asignatura de robótica para enseñar a los niños a programarlos". Está claro que la programación fomenta la creatividad y ayuda a estructurar la mente, sostiene Gutiérrez, pero la reflexión de qué tipo de profesor y enseñanza se quiere debería nacer en la Universidad. "La Administración elaborarankings de las mejores universidades, pero ¿qué se hace con esos resultados? No se analizan los errores para intentar mejorar".
Con el objetivo de acelerar el proceso de cambio educativo y crear nuevas propuestas didácticas y metodológicas para la enseñanza universitaria, la Universidad Rey Juan Carlos lanzó hace casi un año el Observatorio para el estudio y desarrollo de innovaciones en el ámbito educativo, en el que ya participan 60 docentes de diferentes especialidades. "La sociedad ha evolucionado mucho y la educación no. La clave está en las facultades de Magisterio y pese al problema del corsé legal para la configuración de los grados, la innovación es nuestra responsabilidad", apunta Pilar Laguna, directora del Observatorio.
La clave es involucrar a docentes en investigaciones ligadas a la innovación y llevar los resultados a las aulas para que los alumnos participen en el cambio de paradigma educativo. En septiembre de 2015, el porfesor de la URJC Jesús Paz-Albo inició junto a investigadores de la Universidad de Washington un estudio para mejorar el rendimiento de los estudiantes en el aprendizaje de matemátcas. Sus alumnos del grado en Educación Primaria e Infantil están a punto de conocer las técnicas para conseguir que los niños se motiven al aprender con números. "Estamos trabajando con colegios en Estados Unidos y esa experiencia nos hace tomar conciencia de lo que pasa en las aulas. Hay que modificar la forma de enseñar, si no seguiremos teniendo los mismos resultados". El primer paso es, según este equipo de investigadores, conseguir un cambio de actitud en el profesorado.